El bruxismo también puede afectar a los niños o adolescentes

11/05/2021
Comparte: SCH SCH SCH SCH

En otras ocasiones hemos hablado del bruxismo, trastorno que consiste en rechinar los dientes o apretarlos de manera inconsciente, provocando desgaste y dolor muscular. Puede ser bruxismo diurno o nocturno.

Si es nocturno, normalmente sucede en los primeros momentos del sueño y disminuye cuando este es más profundo.

Las causas pueden ser de carácter físico, psicológico o neurofisiológico. Actualmente, diversos estudios revelan un aumento de este trastorno en edad infantil y adolescente, asociado a estados de ansiedad y estrés.

Según el Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del  Hospital Universitario La Paz, hay que diferenciar dos grupos dependiendo de la edad en la que aparece el trastorno. Por un lado, los pacientes en edad infantil con dientes de leche, en los que el bruxismo puede llegar a ser funcional, no una patología, a pesar de tener desgaste de los mismos. Y por otro lado, el paciente adolescente, que tiene cambios hormonales y la mayoría de los dientes definitivos presentes. En esta etapa, el bruxismo se presenta con dolores musculares, dolores de cabeza y alteraciones de la articulación mandibular en forma de chasquidos, bloqueos o dificultad de apertura de la mandíbula.

El bruxismo puede detectarse a partir de los 4 años. En niños menores de 7, con dientes de leche, la tasa de bruxismo es del 10%. Entre los 7 y los 11 años, los casos aumentan hasta un 25%.

Cuando se presenta en la adolescencia, puede permanecer durante la vida adulta también. En la mayoría de los casos debido a que permanecen las causas que lo originaron, como puede ser el estrés y la manera de afrontarlo.

Es importante identificar la causa que desencadena los síntomas en el niño, como factores estresantes por situaciones vividas en el colegio o situaciones del entorno familiar o hábitos que aumentan los síntomas (masticar chicle o morderse la uñas), para intentar minimizarlos o evitarlos. A veces es necesario recurrir a otros profesionales sanitarios como psiquiatras o psicólogos, o tratar al paciente con analgésicos y relajantes musculares. También es  conveniente aplicar calor en la zona para relajar la musculatura.

Si hay alteraciones de la oclusión o la forma de morder, es importante corregirlo en la edad adecuada con tratamiento ortodóncico.

En cualquier caso, es importante consultar con un especialista para que nos ayude a identificar el problema y encontrar una solución.

 

https://elpais.com/elpais/2016/09/16/mamas_papas/1474041720_083586.html?rel=mas?rel=listapoyo